Moda en tiempos de Trump ¿Nacionalismo obligado?

 

De un tiempo para acá, está de moda “apoyar” o hablar del talento nacional. Gente que solía preferir marcas extranjeras, últimamente está optando por seleccionar prendas y accesorios hechos en México, cosa que hasta hace algunos meses, no sucedía con frecuencia, o por lo menos no se oía tan seguido. Pasa que la mayor parte del tiempo preferimos comprar piezas provenientes de otros lugares; ya sea por su precio, variedad, estatus, o simplemente porque es lo único que conocemos ya que no nos atrevemos a cambiar de marcas o porque nos da provoca bastante tedio buscar más alternativas.

Es impresionante, que más allá de que busquemos apoyar a nuestros talentos locales, solo por el simple hecho de pertenecer a nuestra nación, tomemos de pretexto las modas pasajeras y solo adoptemos el tema por un par de meses y luego lo dejemos de lado para regresar a nuestra ya bien conocida rutina. Desde que Trump llegó a la presidencia, hemos sido bombardeados con la idea de que “hay que consumir nacional”, ¿pero que tan sincera es dicha afirmación? ¿Es a caso un nacionalismo obligado y pasajero que repetimos por imitación y luego dejaremos en el olvido?

Realmente valdría la pena replantearnos la idea de que tan dispuestos estamos a adoptar un estilo de vida que promueva el consumo de diseño mexicano. Si vamos a hablar de comprar moda nacional, que sea de verdad. Empecemos a conocer más sobre lo que hacen nuestros diseñadores, la riqueza creativa que poseen y el inmenso talento que cada uno desborda. Apoyemos, con acciones y no solo con palabras, de una forma permanente y constante, inmune a la inevitable muerte de las modas pasajeras.